
En el universo de los sueños
se manifiesta la mística que me persigue:
los enredos imposibles del caos toman mi cuerpo
congelan mis sentidos
anudan mis manos
no haya la inteligencia ningún remedio
un dolor atemporal crece
aisla mi existencia en un hueco opuesto a toda claridad
condenada mi alma al olvido
a la espantosa jaula de eternidad sin redención.
Pero algo todo lo transforma
no logro ver ni un ápice de la extraña mutación:
Repentinamente desaparece el amasijo de sombras
se desatan los ramajes laberínticos del desorden
y como una suave y perfecta caricia
llega la armonía
el equilibrio pacífico de un río inexplicable
un mundo que se renueva por sí mismo.
Un cosmos viaja como un vórtice en la espesura de una selva
para estallar al fin como un vínculo que toca el orígen de todo cuanto hay.
He caminado en esos jardínes sin mover un pie
he visto los rostros inexplicables de la mente
y he sentido la corriente infinita del universo
sin abrir los ojos
sin buscar nada
la noche termina
se lleva su caracol galáctico
las manos del sol opacan mi memoria
y solo quedan remansos casi muertos de la dicha
dicha mía que ha regresado como un remolino a mi propio espíritu
y que me espera
que me llama
que me ama
desde silentes abismos
desde ignotas profundidades.
Copihue Rojo







Poesia